miércoles, 21 de junio de 2017

El que avisa no es traidor

Ayer, a eso de las 6 de la tarde, en el Paseo de San Juan de Barcelona, un poco más arriba del Arco del Triunfo. Dos niños de unos 5 años están uno frente a otro, de cuclillas, jugando a la sombra de un plátano. Se dedican a recoger del suelo las cortezas crujientes que el sufrido árbol se acaba de quitar de encima, desembarazándose de todo cuanto le dificulte resistir este calor sin matices. Cuando han acumulado un montoncito, se entretienen haciéndolas añicos con los dedos. El cric-crac es limpio, nítido. De repente uno de los dos coge una piedra del suelo y le dice al otro: "Yo tengo mucha puntería", y se la tira, dándole en la cabeza. El agredido lo mira perplejo, quejándose. Sin duda le tiene que doler el golpe inesperado. "Ya te he dicho que tengo mucha puntería", se justifica el agresor. El agredido asiente con la cabeza. Todo está en orden. Siguen jugando a desmenuzar cortezas de plátano. El que ha recibido la pedrada se lleva de vez en cuando una mano a la cabeza. Yo sigo mi camino tomando mentalmente nota de lo que acabo de ver.

Esta tarde en el Ateneu


He participado esta tarde en el Ateneu en una mesa redonda en defensa del humanismo. Mi intervención ha seguido este esquema:

1. La invasión vertical de los bárbaros.
2. El humanismo continúa siendo posible. Aún somos contemporáneos de Sócrates.
3. Además de posible, es indispensable. Para conocer las cosas humanas, las ciencias sociales despistan.

Entre otras cosas he dicho que los humanistas, y sólo los humanistas, disponemos de buenos argumentos para defender que no somos nuestro cerebro y, además, que tenemos alma. Los no humanistas, por supuesto, que se reduzcan, si lo desean, a su cerebro y, si se les antoja tener un yo en lugar de un alma, que lo tengan. ¡Allá ellos! 

martes, 20 de junio de 2017

Dos gráficos interesantes

Resultados de Finlandia en PISA del 2000 al 2015


Comparación Finlandia - España


¿Han fracasado las competencias en educación?

Recuerdo que siendo Ernest Maragall "conseller" de educación, me hablaba un día en su despacho de cómo la introducción de las competencias y de los ordenadores acabaría con los problemas escolares de Cataluña. Cuando le manifesté mi escepticismo él me correspondió con una comprensible mirada de decepción.

Hoy sabemos que la competencia profética de Maragall deja bastante que desear. 

Creo, sinceramente, que lo de las competencias fue siempre una mala idea porque lo que sus impulsores les estaban diciendo a los docentes -no sé si siendo conscientes de ello- es que hasta entonces no habían sido suficientemente competentes. Recuerdo la directora de un centro de Cataluña que me confesaba que después de haber trabajado intensamente todo el claustro en introducir la programación por competencias, a la hora de la verdad, se encontraban haciendo lo que ya habían estado haciendo habitualmente.

Esta mala idea inicial se fue haciendo progresivamente peor a medida que las competencias fueron derivando hacia el escolasticismo y los entendidos nos inundaban con listas y más listas de competencias. Hoy hasta se habla de "competencias teóricas". Por cierto, es significativo que se hable más de competencias teóricas que de competencias intelectuales. Sin embargo, para establecer las competencias teóricas, primero se deberían saber qué competencias teóricas nos permiten ser teóricamente competentes. Es mucho más sencillo definir las competencias intelectuales, pero este es un camino que, de seguirse en serio, conducirá hasta el análisis factorial de la inteligencia, que es de donde los iniciadores de la teoría de las competencias querían huir como de la peste.  

Los defensores de las competencias no se han caracterizado por incidir en el aspecto utilitarista del conocimiento, cosa que sería legítima, sino por ignorar la reducción severa a la que estaban sometiendo el conocimiento. Las competencias han funcionado en la práctica como una red que no dejaba pasar nada que no fuera competencialmente significativo a partir de una teoría elaborada desde una visión de las competencias, no del conocimiento.

Estoy convencido de que en la escuela actual estamos manteniendo dos agonizantes con vida artificial. Uno es el de las competencias y el otro, el de la innovación educativa. Comienzan a oírse voces que así lo reconocen.

Las ideas pedagógicas de las últimas décadas han tenido algo en común: han sido más sugerentes cuanto más vaga era su formulación. En el momento en que se han querido concretar para llevarlas a las aulas, inevitablemente han derivado en escolasticismo y casuística.

Por otra parte la evaluación de las competencias sólo esta en condiciones de evaluar la manifestación escolar de la competencia de un alumno. 

Dicho lo anterior, añado que hay escuelas que trabajan tan en serio las competencias del siglo XXI que se toman muy a pecho la ampliación rigurosa del vocabulario de sus alumnos. 

sábado, 17 de junio de 2017

Elogio de la negligencia


El miércoles pasado estuve en La Gleva, al norte de Vic. Me pidieron que hablase a la promoción de alumnos que acababa la ESO y decidí hacerles un elogio de la negligencia, es decir, de la palabra "negligencia", que es una palabra con muchos recovecos y meandros. 

"Negligente" procede del latín "nec-lego". "Lego" significa, entre otras cosas, "leer", así que el negligente es el que no lee. Está relacionado con el griego "logos" y ya se pueden imaginar ustedes el festín. Pero como no se trataba de ponernos sublimes, recordé que también está relacionado con "negligé", que los jóvenes no sabían lo que era, y con lencería (a través del francés "lingerie"). Incluso podría estar relacionado con "religión", si esta palabra proviene de "religens", que es lo opuesto a "nec-ligens". De la religión pasamos a "lección", a "leyenda", a "legión", a "colección", a "elegante", a "inteligencia", a "seleccionar"... hasta que, cansados de etimologías, nos detuvimos en Frontón, que vivió entre el 95 y el 166 y escribió su propio Elogio de la negligencia

Para acabar, pusimos la guinda con Paul Lafargue y su Derecho a la pereza. Les dije que Lafargue, además de revolucionario, era novio de Laura, una de las tres hijas de Karl Marx y que éste, que no quería un perezoso en su familia, por muy revolucionario que fuera, le escribió lo siguiente en una carta: "Antes de establecer definitivamente tu relación con Laura, tengo que disponer de información sobre tu situación económica".

Y llegué a casa con un montón de embutidos a cual más sabroso y la agradabilísima sorpresa de encontrarte con maestros y alumnos que merecen su nombre.

Una amiga en Venezuela

Les presento a mi querida amiga Lourdes Sánchez, ahora más amiga que nunca:

viernes, 16 de junio de 2017

Las mujeres navarras

"Estaba don Carlos de Borbón y de Austria-Este [Carlos VII para los carlistas] en el campamento de la Plewna, rodeado de generales ruso. Naturalmente los rusos abogaban por el valor personal de sus soldados. Y todo lo más que concedían era la igualdad de méritos entre los rusos y los españoles.

-Y, sin embargo -arguyó don Carlos-, aunque a ustedes les parezca mentira, hay algo que supera a esos soldados [...]. He visto en Navarra a las muchachas bailando la jota bajo una verdadera lluvia de balas; a las madres pedir con lágrimas en los ojos, por temor a ser desatendidas, que admitiéramos a sus pequeñuelos en las filas para reemplazar a los grandes, muertos aquel mismo día, y a todas, sin que nadie pudiese impedírselo, acudir a los campos de batalla, en los puntos más peligrosos, para llevar agua, vino, municiones arrebatadas por sus manos al enemigo, y cerrando los puños llamar cobardes a sus hijos, a sus hermanos, a sus esposos, ¡los soldados más bravos del mundo!, increpándoles porque no hacían bastante, y diciéndoles: 'Si nosotras estuviéramos en vuestro lugar, no quedaba un guiri para contarlo." Al principio del levantamiento, por miedo a las burlas de las mujeres, pedían un fusil hasta los menos belicosos, prefiriendo arrostrar las granadas enemigas mejor que los alfilerazos femeninos."

Antonio Pérez de Olaguer, Estampas carlistas.

Leyendo este texto me han venido a la memoria las historias que contaba mi abuelo Federico de su madre "la abuela Ana", que efectivamente, fue a luchar con su marido al frente, que estaba en Lerín, me imagino que en 1873.

jueves, 15 de junio de 2017

Sobre las conclusiones apresuradas

Angel Wagenstein recoge esta "hojmá" o parábola hasídica en El Pentateuco de Isaac:

“Trata del ciego Iosel, a quien hasta los niños, que tienden a burlarse de todo infeliz, le tenían respeto y le ayudaban a cruzar a calle. Un buen día Iosel, ayudándose con su bastoncito, fue a visitar al rabino y le preguntó:

- Rabí, ¿qué estás haciendo ahora?
- Estoy tomando leche.
- ¿Cómo es la leche, rabí?
- Es un líquido blanco.
- ¿Qué quiere decir ‘blanco’?
- Blanco, pues… es el color de los cisnes.
- ¿Y que es un ‘cisne’?
- Un ave que tiene el cuello curvo.
- ¿Qué es ‘curvo’?

El rabino dobló su brazo por el codo.
- Anda, tiéntalo y sabrás.

El ciego Iosel palpó atentamente el brazo del rabino y dijo agradecido:
- Gracias, rabí: ¡Ahora ya sé cómo es la leche!

Las apariencias no engañan, pero los elefantes sí

En El Subjetivo

martes, 13 de junio de 2017

La gran mutación del ensayo

En El País, con una más que agradable sorpresa.

El único sitio al que muchos jóvenes no se llevan el móvil

Me manda B. un artículo de Le Monde, firmado por Pascale Kremer que habla de la singular relación que los adolescentes franceses mantienen con su teléfono móvil.

Lo más llamativo es que lo utilizan para mil cosas distintas, excepto para hablar por teléfono. "El smartphone se ha convertido en la prolongación de su brazo, pero nunca lo acercan a la oreja (...). El teléfono sirve para todo excepto para telefonear."

"Desde principios del decenio la prensa anglosajona está describiendo el declive de las conversaciones telefónicas, particularmente espectacular entre los adolescentes." En el 2016 The Guardian consideraba que uno de cada cuatro no lo utilizaba nunca para hacer una llamada. Se está acentuado la tendencia.

La conversación telefónica ha sido sustituida por los SMS y sobre todo por las aplicaciones de mensajería instantánea, frecuentemente en el contexto de una red social, que permiten enviar a un grupo mensajes lúdicos que mezclan textos, imágenes y vídeos.

Las relaciones humanas directas parecen presentar para nuestros jóvenes demasiadas complicaciones: tienen demasiados silencios que llenar.

Leo el artículo sin sorpresa, pero sí con un dolor que casi llamaría reumático, porque debe ser propio de viejos. Pero si Platón tenía razón -y yo creo que así era- cuando sostenía que el pensamiento es el diálogo con nosotros mismos, es decir, si el pensamiento crece a medida que interiorizamos el diálogo con los otros, me pregunto cómo va creciendo el pensamiento de nuestros jóvenes.

Releo este penúltimo "nuestros" y me corrijo, porque aunque este fenómenos sea llamativo y vaya en aumento, no caracteriza a todos los jóvenes, sino a un sector que parece dispuesto, gozosamente, a hacer un uso cada vez más esquemático de sus competencias intelectuales. Mientras tanto, estamos viendo desarrollarse una elite cognitiva entre la juventud que tiene muy claro lo que está en juego. Ambas tendencias cuentas con la complicidad de la escuela. Por eso es importante saber si la escuela a la que llevamos a nuestros hijos es de las que consideran que todo lo innovador es bueno o de las que siguen creyendo que lo bueno es el criterio que sirve para juzgar lo nuevo.

El viejito más trasnochado de Turquía

Por Tania Díaz Castro

Kemel Okuyan es un anciano muy risueño, con cara de buena gente, que como Secretario General del Partido Comunista de Turquía -PCT- recibió una invitación oficial para viajar a Cuba y ver con sus propios ojos, cómo anda la economía que dirige Raúl Castro. 

Okuyan forma parte de los más de 79 millones de habitantes que tiene Turquía, un país que goza de la decimoséptima economía por volumen de PIB y donde con gran rapidez los sectores industriales y de servicios van hacia la modernidad 

Aún así, Okuyan es comunista. Por su foto, no tiene cara de ser un enfermo de poder. Tal vez no ha tenido tiempo de adquirirla ni ocasión, una enfermedad congénita, propia de estos seres que aman más su poder que a su pueblo, los que llaman revolución a su sistema dictatorial y no lo sueltan ni aunque vean el fracaso hasta en el espejo. 

En una entrevista ofrecida a Granma en días pasados, Okuyan confesó que su partido es de minorías. Tan de minorías, que no se atrevió a decir la cantidad de miembros que nutren las filas de ese partido. 
Nuestra isla es un espacio geográfico idóneo para que aterricen los comunistas más trasnochados que quedan en este mundo, tras la debacle del campo socialista. Son recibidos a cuerpo de rey y se van optimistas -no se sabe por qué- después de disfrutar de unos días de vacaciones en el trópico.  

Llama la atención de este risueño viejito, que encabeza el Movimiento de Solidaridad con Cuba, o sea, con la dictadura cubana, que no tiene pena alguna en destacar que su partido "carece de influencia alguna en su país". Resulta imposible conocer su paupérrima membrecía, ni siquiera en Internet. Casi ni existe. Aún así, el viejito es duro de pelar. 

"Somos -dice- difíciles de cambiar nuestra ideología a pesar de no ser una fuerza necesariamente numerosa".

Leyendo lo que dice Okuyan, cualquiera se pregunta cómo es posible que con un siglo de existencia, el PCT de Kemel Okuyan continúe siendo minoritario, precisamente en un país  donde se ha puesto en práctica el pluripartidismo y donde el PCT, fundado en 1920, se legalizó en 2001.

Fácil de entender. Por suerte, cada día que pasa hay menos comunistas en este mundo. 

No solo en Turquía. Ocurre en numerosos países de esas regiones, que los partidos comunistas no cuentan ni con el 10% de los votos que se necesitan para que tengan presencia en el Parlamento. 

Lo que a Okuyan no le dijeron se lo voy a decir yo y es que en esta islita caribeña, donde pasó unos días de placer, cualquier organización opositora cuenta con cientos de miembros, prohibidas por el gobierno castrista y que muchos de sus líderes han sido y son reprimidos, encarcelados, o exiliados, precisamente porque luchan contra el comunismo que empobrece a nuestro país. 

Santa Fe, junio 2017

lunes, 12 de junio de 2017

Envejecer

Constatas, indefectiblemente, que eres un viejo cuando una joven guapísima te sonríe en el tren y todo lo que se te ocurre espontáneamente es comprobar, disimuladamente, si llevas abierta la bragueta.

sábado, 10 de junio de 2017

Sábado

Curioso y denso sábado


Por la mañana he estado hablando de los Simpson a un grupo bien nutrido de padres y madres en el cine Aribau. Creo que, por lo menos, nos lo hemos pasado bien. 


Por la tarde hemos terminado la cabaña de madera que hemos hecho a nuestros nietos. En realidad la ha hecho mi mujer, que es quien sabe de estas cosas en casa. Pero yo he seguido con una atención creciente y una distancia terapéutica sus progresos. La experiencia me advierte de la conveniencia de mantenerme alejado de determinadas herramientas, porque si caen en mis manos, el el desastre o, al menos, la chapuza, está asegurado.


Por la tarde, noticias de México. Mi amigo Luis Moctezuma me ha comunicado que ha podido cerrar una operación que teníamos entre manos. Ya les contaré. Será sonada. Poco después he recibido una carta en la que aparecen Carmen Brufau y las hermanas Imbert. La saga continúa, amigos. 

Bellow, maestro.


viernes, 9 de junio de 2017

Nuestra Señora de la Lectura Lenta, 8


Estoy leyendo este gran libro -realmente, dicho sea de paso, el catálogo de Libros del Asteroide es impresionante- porque con la primera frase me reencontré con la gran literatura. Me gusta esta prosa densa, un poco untuosa a veces, pero que discurre con naturalidad, con el ritmo adecuado para crear atmósferas intensas, ligeramente irreales por hiperreales, por las que se mueven los protagonistas intentando buscar a tientas una salida a cualquier parte. Cada página es una sorpresa, pero la de la página 156, ha sido una sorpresa muy especial:

"Del termo abierto salía humo, y su superior contempló la imagen de la Biblia: La Virgen vestida de azul, leyendo en un prado en flor. Mientras bebía, una gota de café resbaló por el costado de la taza, pero quedó suspendida en el aire." 

El protagonista, Walter, ha solicitado a su Sturmbannführer la libertad de su amigo de la infancia, Fiete, al que al día siguiente tendrá que fusilar por desertor. Apenas tiene 18 años. Se acaba de casar por poderes. Su mujer está embarazada.  Walter le dice que, si es preciso, lo cambie por él y que lo envíe a la primera línea de frente, si lo considera necesario. El Sturmbannführer lo saca de su despacho a gritos y continúa leyendo la Biblia.

miércoles, 7 de junio de 2017

Javier Sánchez Menéndez

¿Por qué me cae tan bien Javier Sánchez Menéndez?

Me acabo de hacer esta pregunta y acabo de descubrir también que no tengo ninguna respuesta convincente.

Esto por una parte me intriga y por otra, paradójicamente, me tranquiliza.

Me intriga porque llevo un tiempo descubriendo una y otra vez que no soy capaz de fundamentar teóricamente las cosas más importantes de mi vida, como, por ejemplo, buena parte de mis convicciones, buena parte de mis filias y casi todas mis fobias.

Me tranquiliza porque lo anterior significa que hay certezas en el mundo de la vida que se deshilachan y desmoronan en cuanto las sacas de su ecosistema vital y las llevas al mundo sin aire de la teoría.

Tengo claro que es más importante amarse que entenderse. Algo semejante se puede decir de la amistad. Es mucho más importante disfrutar de la amistad en el mundo de la vida que tener claro qué es la amistad en el mundo de la teoría. Precisamente por eso, la vida no cabe en ningún plan previo de la vida. Ocurre justamente lo contrario: es la vida la que va abriendo los cauces por donde circula posteriormente el sentido de lo vivido como rememoración esquemática del pasado. No es la lógica la que establece los significados de las cosas. No puede serlo, porque la vida revienta por todas las costuras que la lógica intenta mantener intactas.

Cuando creemos estar proyectando un camino, estamos imaginando las proyecciones posibles del camino ya trazado.

Digo todo esto porque hoy me han llegado los dos últimos libros de Javier.



De hecho me han llegado tres libros, pero uno de ellos es La educación nacional de Vázquez de Mella, que no cuenta, aunque Vázquez de Mella también es un buen amigo, pero de otro tipo. ¿Cómo no podría ser mi amigo alguien que escribe cosas como ésta: “La revolución hace astillas los tronos que tratan de salvarse ofreciéndola, a cambio de su benevolencia, fragmentos de altar.”

Vamos con Javier.

La alegría de lo imperfecto ha constituido para mi una sorpresa, porque es un libro de aforismos con un título cuyo sentido sé que compartimos íntimamente Javier y yo. ¿Cómo no voy a ser amigo de quien proclama que “la auténtica belleza suele ser la alegría de lo imperfecto”? Este libro no es un ramo de flores de temporada, sino el residuo que han dejado en el alma de Javier muchas cosas rumiadas. En cada aforismo hay más destellos que palabras.

El baile del diablo está aquí al lado, llamándome a su lectura… En realidad lo he abierto, pero lo he cerrado inmediatamente, tras leer uno de sus poemas, el titulado “Recibo en lencería”:
¿Y sigues preguntando
si lo que escribo son versos
o epitafios? 
Relájate, respira,
bebe un sorbo de alcohol,
mira mi cuerpo. 
¿Me amas
o es miseria?

He tenido que dejarlo porque esta madrugada andaba yo encontrando la relación etimológica que une la negligencia con la lencería para prepararme una lección de final de curso que tengo previsto dar en el bienaventurado pueblo de La Gleva y he hallado el nexo que comunica los sentidos de ambas con el de religión, si es cierto que esta última palabra viene de “religens”, lo opuesto de “negligens”.

Añadan "negligé"

¿A dónde nos lleva todo esto?

No lo sé… ¿Lo saben acaso las palabras que nos arrastran?

Sólo las palabras saben algo certero sobre la vida. Por eso no paramos de exprimirlas en busca de sus jugos escondidos. Este es el arte en el que Javier es maestro.

Combates de sumo educativo

Me cuenta Juanjo Fernández que le propuso a Carles Capdevila arbitrar combates de sumo educativo, pero que Carlos rechazó la idea, considerando que Juanjo era un "cachondo".



Yo le he contestado que:

Por supuesto, yo sólo aceptaría
bajo el arbitraje del Capdevila.

martes, 6 de junio de 2017

En Valladolid, mejor que en Singapur

El instituto de Valladolid que supera a Singapur en el informe PISA.


¿Quién dijo esto?

"Es necesario cercenar, reducir, disminuir el Estado y aumentar las Sociedades y aumentar las corporaciones, porque este Estado vive de toda la sangre y de todas las atribuciones que ha sustraído al cuerpo social".

Aunque pueda parecerlo, no son palabras de un liberal o de un neoliberal... sino de un carlista, Vázquez de Mella. Las pronunció en el Parlamento el 27 de febrero de 1908. Y ya que hablamos de neoliberalismo, ¿saben ustedes que Joaquín Costa se definía a sí mismo como neoliberal?



lunes, 5 de junio de 2017

Nuestra Señora de la Lectura Lenta, 7


Me envía B. esta imagen con este comentario: "je me suis souvenue de ce tableau très connu, une Annonciation de Lorenzo Lotto. Tout y est étrange, l'attitude de Marie, l'ange et Dieu dans des postures inhabituelles, et surtout ce chat (une pensée émue à Bacallà Salat) qui semble fuir, terrorisé. Avez-vous une interprétation?" La actitud de María es bien comprensible si entendemos lo que le cae encima. Respecto al gato... si fuera negro, sería fácil de interpretar, pues desde Inocencio VII el pobre gato negro se convirtió en un ser demoniaco. Pero el espanto de este gato doméstico llama la atención porque acompaña al sobresalto de María. Es un ángel en que se ha entrometido en sus vidas.


He recibido a la vez el mail de B. y esta imagen que me remite la amiga Lola desde la casa museo de Pardo Bazán: "Virgen de la leche". Artista flamenco. Siglos XIV-XV.

Muchas gracias a las dos.


Silogismos

Si al ser feliz creo serlo
sufro en mi dichoso estado,
porque me hace desgraciado
sólo el miedo de perderlo,
y si estoy bien sin saberlo,
pues no lo sé, no lo estoy.
Así, mañana como hoy,
ser feliz nunca podré,
pues si lo soy no lo sé...
si lo sé.. ya no lo soy.

- De Joaquín Bartrina, de quien son también estos tres versos:

Aquel que se arroja al mar,
si fe no alcanza a tener
nunca aprenderá a nadar.


Joaquín María Bartrina, Algo, 1876

¿Pero eso de la "posverdad" no era una cosa de Trump?



La CNN, poniendo en escena una posverdad (según Twitter @markantro) consoladora.

domingo, 4 de junio de 2017

Locus iste

Tras la comida familiar. Mis nietos alborotaban, que es lo que tienen que hacer, y el resto de la familia estaba de sobremesa. Cansado, me he refugiado en mi cuarto con la intención de rendirme a la tentación apremiante de una siesta. Sus voces me llegaban lejanas mientras Morfeo me abría sus brazos generosos. Dejándome abrazar por él, lo he visto meridianamente claro: "locus iste a Deo factus est" y esto es lo que os cuento al despertarme en una casa en silencio.



Locus iste a Deo factus est
Inaestimabile sacramentum
Irreprehensibilis est.

sábado, 3 de junio de 2017

La gobernanza del sistema educativo español


Por invitación de Francisco López Rupérez he tenido el honor de participar en este estudio sobre la gobernanza de nuestro sistema educativo formando parte de un grupo de expertos bastante variado. Las conclusiones más notables del mismo son a mi parecer las siguientes: 

1) La gobernanza de los sistemas educativos ha de ser capaz de corregir los errores y de aprender, de un modo ordenado y sistemático, de la experiencia.

2) La gobernanza de calidad presenta las siguientes características:
  • Enfoque holístico
  • Capacidad de dirección
  • Establece con claridad las prioridades.
  • Concede mucha importancia a la selección de los responsables de las políticas.
  • Establece mecanismos de responsabilidad y rendición de cuentas.
  • Está basada en el conocimiento, la evidencia empírica y la investigación.
  • Promueve y emplea el conocimiento y la investigación para una mejor formulación de las políticas.
  • Promueve la participación.
  • Establece diferentes fórmulas para compartir con los actores principales el conocimiento sobre las políticas y sobre su implementación.

3) En el caso español, la gobernanza educativa revela una notable, consistente y estancada  mediocridad.

El reloj autorreferencial


viernes, 2 de junio de 2017

Sobre las competencias

En respuesta a Ramon Torné.

Las “competencias” son la expresión pedagógica de la reducción pragmatista del saber al hacer. 

La teoría, la contemplación, la especulación, la curiosidad pura, aquel afán prometeico del saber por el saber “que es el que al hombre lo ilustra / más que otro alguno”, en palabras de Calderón… todo esto ha perdido valor pedagógico por exceso de intelectualismo. Lo que Albert Einstein llamó “la poesía de las ideas lógicas” ya no interesa en la educación. Hemos jubilado la “curiositas” y aquellas virtudes intelectuales a las que Aristóteles dio el nombre de dianoéticas.

No estoy en contra de una escuela que trabaje las competencias. Sería tanto como estar a favor de una escuela que fomentase la incompetencia. Lo que me parece criticable es la visión exclusivamente pragmatista del saber. El fomento del saber significa el fomento de todas las expresiones del mismo; el fomento de las competencias, es una jibarizacion del saber.

David McClelland es considerado el impulsor del movimiento competencial gracias a su artículo Testing for competence rather than for intelligence, de 1973, en el que criticaba los límites de los tests tradicionales de evaluación de la inteligencia, que eran entonces de uso común en las aulas. Según McClelland, estos tests mostraban una capacidad predictiva tan reducida que era imposible hacerse, a partir de ellos, una idea concreta de la evolución de un alumno y su futuro profesional. En su opinión, los tests de aptitudes eran mucho más fiables. De este modo dio forma a un concepto de inteligencia como la excelencia en la resolución de determinadas funciones profesionales que ganó inmediatamente la atención de los psicólogos. 

Planteadas así las cosas, las competencias no se pueden definir a priori, sino que nos las muestran los mejores de cada campo profesional cuando resuelven los problemas propios de su profesión. Las sólo se encuentran en la práctica. Si queremos encontrar las competencias de un buen pianista, deberemos observar a los mejores pianistas. De la misma manera, si queremos conoce qué competencias, en general, son hoy valoradas, deberemos saber dónde buscarlas. Lo curioso es que sólo se buscan en el mundo de la empresa.

Una definición teórica y a priori de las competencias sería tanto como afirmar que el fundamento de las competencias es teórico.

La conclusión es, entonces, clara: el niño sólo puede ser competente en la resolución de problemas propios de su edad. Intentar conseguir que un niño adquiera competencias propias de un adulto tiene algo de irónico. Sin embargo, lo que buscan las competencias escolares es algo que en las empresas nos dicen que ponen de manifiesto los adultos más competentes. Pero respecto al mundo adulto, el niño sólo es competente en potencia y, por lo tanto, no sabemos si es competente. 

Insisto en que en su origen, las competencias fueron concebidas como puntos de contacto y articulación entre el mundo educativo y el laboral. En este sentido, por ejemplo, el Departamento de Educación y Trabajo de los Estados Unidos creó la Secretary's Commission on Achieving Necessary Skills (SCANS) para definir las competencias y capacidades que los trabajadores debían poseer para encontrar trabajo en el mundo actual. Los resultados se publicaron en un estudio titulado What Work Requires of Schools: A SCANS Report for America 2000, que contenía un listado muy complejo de competencias profesionales. A partir de entonces no han dejado se publicarse listas y listas de competencias que, tomadas en conjunto, ofrecen una imagen bastante desconcertante.

Si en la escuela nos tomamos en serio las competencias, estamos obligados a señalar a los incompetentes, es decir, a los inútiles. A no ser que postulemos –también a priori- que todo el mundo es competente para algo, dejando al futuro que confirme este supuesto. 

Hemos dicho que McClelland defendía el giro competencial de la enseñanza por considerar que los tests de inteligencia no poseen mucho valor predictivo, pero hemos pasado por alto lo más importante: ¿Está bien sustentada esta consideración? Lo menos que podemos decir es que importantes psicólogos sostienen lo contrario: que cuanto mayor es la inteligencia de una persona, mayor capacidad competencial posee, ya que es más capaz de adaptarse a situaciones nuevas. Es decir, la ductibilidad competencial, que según nos aseguran, sería una de las competencias básicas del siglo XXI, no dependería de las competencias que se pueden adquirir en la escuela, sino del cociente intelectual del alumno. En contra de lo que sostiene McClelland, muchas empresas saben que la mejor manera de contratar personal competente es contratar a los más inteligentes.

Mientras tanto en la escuela se va reduciendo de manera inevitable el espacio para la filosofía, las lenguas clásicas o la literatura.

miércoles, 31 de mayo de 2017

3 regalos

Los dos primeros me los envía B. desde París, el último libro de Olivier Rolin y...


... esta hermosa imagen de Nuestra Señora de la Lectura Lenta de la Abadía de Pomposa.


El tercer regalo nos lo ha proporcionado nuestro cerezo. Pensábamos que el perezoso de él se había negado a darnos fruto este año y hemos descubierto con alegría que tenía escondida una cereza entre las hojas. UNA. Una solamente, pero qué le vamos a hacer. Mi hija dice que nos la tenemos que comer equitativamente en familia. Así se hará.


Cataluña: La culminación del proceso de aprendizaje por competencias

Leo en la prensa catalana que, tal como anunció la consejera Meritxell Ruiz a principios de este curso, en las notas finales de primaria no habrá ni sobresalientes ni suspensos. Ni tampoco calificaciones numéricas. A los alumnos catalanes se los calificará con un AE ("assoliment excel·lent": lo podemos traducir por "logro excelente"), AN ("assoliment notable"), AS ("assoliment satisfactori") y NA ("no assoliment"). 

Según la consejera este cambio significa "la culminación" del proceso de aprendizaje por competencias y "sitúa a Cataluña en el marco de las recomendaciones europeas". "No es un simple cambio de numeración -añade- sino un cambio profundo en el sistema educativo", ya que este nuevo modelo permitirá conocer mejor el momento del proceso de aprendizaje del alumno y las dificultades que encuentra.

La prensa resalta que Cataluña se sitúa así en el polo opuesto de la LOMCE, "que establece de manera precisa -leo en El Periódico- que las puntuaciones obtenidas por los alumnos se reflejarán de manera numérica en los boletines que se envíen a las familias".

Me gustaría llamar la atención sobre algunos puntos de estas informaciones:

1) La LOMCE, esa ley que parece que nadie ha leído, se refiere hasta 60 veces a las competencias educativas. No creo que haya ley educativa en Europa que la iguale. Tanto es así, que el Consejo Escolar del Estado llamó la atención al Ministerio, haciéndole observar que, mientras la mayoría de los países europeos ha optado por experimentar la implantación de las competencias o en alguna asignatura o en algún curso, sólo nosotros nos empeñamos en implantarlas en todos los cursos y en todas las asignaturas. 

2) Me llama la atención que se considere como una importante novedad la calificación con letras que no hace sino recuperar el E(xcelente), N(otable), B(ien), S(uficiente) y D(deficiente) que hemos estado practicando durante años.

3) Como necesariamente tenía que pasar, la insistencia en las competencias acaba marcando a algunos alumnos con el estigma de la incompetencia, lo cual me parece mucho más cruel que decirle que su nivel de matemáticas es de un 3, un 2 o un 0.

3) Es cierto que la LOMCE dice explícitamente en el artículo 29 que "la superación de esta evaluación requerirá una calificación igual o superior a 5 puntos sobre 10", pero se refiere a la evaluación final de educación secundaria obligatoria. En el artículo 21, tratando de la evaluación final de educación primaria, señala explícitamente lo siguiente: "El resultado de la evaluación se expresará en niveles. El nivel obtenido por cada alumno o alumna se hará constar en un informe, que será entregado a los padres, madres o tutores legales y que tendrá carácter informativo y orientador para los centros en los que los alumnos y alumnas hayan cursado sexto curso de Educación Primaria y para aquellos en los que cursen el siguiente curso escolar, así como para los equipos docentes, los padres, madres o tutores legales y los alumnos y alumnas".  Si estoy equivocado, con mucho gusto aceptaría ser corregido.

The flitch of Bacon

Flitch of bacon. 1905.

En la ciudad de Great Dunmow, en Essex, se mantiene viva una interesante tradición que premia con una buena pieza de panceta de cerdo al matrimonio capaz de jurar que durante un año y un día no se ha arrepentido de estar casados. En el año 2012 fueron premiadas cuatro parejas. Parece que la tradición es anterior al siglo XIII, ya que Chaucer la menciona como una costumbre bien arraigada. 

Más información AQUÍ.

martes, 30 de mayo de 2017

Causas de nuestro atraso en ciencias

En sus Cartas eruditas y curiosas se pregunta fray Benito Jerónimo Feijoo por las "Causas del atraso que se padece en España en orden a las ciencias naturales" y ofrece esta respuesta: "La primera es el corto alcance de algunos de nuestros profesores. Hay una especie de ignorantes perdurables, precisados a saber siempre poco, no por otra razón, sino porque piensan que no hay más que saber que aquello poco que saben."

De un filósofo de antaño

Primera página del primer número de un periódico de título memorable: 


Pero tanto me ha llamado la atención el título como sus intenciones programáticas: 

Instrucciones elementales para ser una familia perfecta

En El Subjetivo

lunes, 29 de mayo de 2017

Del amor de los españoles a la justicia

Benito Jerónimo Feijoo, "Glorias de España", discurso 13 del tomo IV del Teatro Crítico Universal:

"Paulo Merula celebra el amor de los españoles a la justicia, la integridad y vigilancia de nuestros Magistrados en la administración de ella, sin respeto a aceptación de personas; añadiendo que, por la severa y cuidadosa aplicación de los Jueces, son muy raros o ningunos en España los latrocinios. Es cierto que no podemos gloriarnos hoy de la dicha de que haya pocos ladrones en España. Mas no por eso deberemos quejarnos de la omisión de los jueces, sino de nuestras culpas."

Un consejo


Cuando escuches a un gurú educativo internacional, de esos tan mediáticos, hablar de la escuela del futuro y despotricar de la escuela del pasado, pregúntate por las empresas de las que es accionista. Por supuesto, tienen derecho a ser accionistas de empresas que generan productos "educativos", pero es bueno saber dónde acaba la pedagogía y comienza la publicidad, ya que con frecuencia la diferencia entre una pedagogía viejuna y una pedagogía innovadora se reduce para ellos a la introducción de determinadas marcas registradas en las aulas. 

domingo, 28 de mayo de 2017

Bandits de grand chemin


Le mando a mi amiga B. la foto de La Vanguardia del sábado pasado en la que aparecemos Rolin y yo en la Central poco antes de la presentación. Este ha sido su comentario: "Vous avez un peu l'air tous les deux de bandits de grand chemin, mais il y a des bandits très sympathiques!"

El buen repúblico

Ya sé que no puedo aspirar -por falta de tiempo y de inteligencia- a la sabiduría. Las uvas están tan altas que debo conformarme con la aspiración a una docta ignorancia que me mantenga azuzada la curiosidad y me permita disfrutar de cuantos descubrimientos me van saliendo al paso,  que gracias a Dios no son pocos. Es lo que me ha ocurrido últimamente con Jerónimo Merola o Agustín de Rojas Villandrando (1572-1635). Del primero algo dije en la entrada anterior, del segundo diré ahora que fue soldado, corsario, pícaro, perseguido por la justicia, “negro” de eclesiásticos a los que escribía los sermones, aventurero, actor, dramaturgo y autor de un sorprendente libro de viajes, El viaje entretenido (1603), y de un libro de filosofía política, El buen repúblico (1611), que no carece de páginas interesantes. 


Agustín de Rojas es un digno representante del barroco hispano al que Emilio Cotarelo caracterizó de esta manera: “espíritu aventurero, ingenio agudo y perspicaz, ansia de saber y ver, impaciencia por gozar de la vida y paciencia inquebrantable para sobrellevar los infortunios”. Entre sus contemporáneos era conocido como “El caballero milagro”, porque nadie sabía muy bien cómo se ganaba la vida. ¡Quién pudiera merecer un epitafio así! En El viaje entretenido se describe de esta manera ante sus lectores: “yo fui cuatro años estudiante, fui paje, fui soldado, fui pícaro, estuve cautivo, tiré la jábega, anduve al remo, fui mercader, fui caballero, fui escribiente y vine a ser representante.”


Me ha interesado El buen repúblico, un singular manual de príncipes que fue prohibido por la Inquisición, me parece que con poco fundamento, por prestar demasiada atención a los astrólogos. Esta es la nota manuscrita que se encuentra en un ejemplar conservado en la Biblioteca Nacional:


“Inicua es la ley que a todos igual no es”, leemos en el texto. 

El libro lleva en cabecera, además de un escrito laudatorio de Quevedo, estos versos de Lope:


No puedo pasar de largo sin recoger las palabras que dedica Rojas a la educación, cuestión que considera fundamental para garantizar el buen funcionamiento del Estado:

"Dicen los historiadores que de dos cosas los antiguos romanos tuvieron cuidado, y diligencia. La primera es no consentir que los sacerdotes fuesen distraídos ni deshonestos: porque decían que en los pueblos donde habitaban, los dioses estaban airados. La segunda, que los maestros que mostraban a leer y a escribir, y las otras ciencias no fuesen perdidos ni ignorantes: porque si el ciego guía al ciego, ambos caerán en el hoyo. Preguntaron a un filósofo tebano en qué se conocería si la república estaba perdida, o en víspera de perderse y respondió. Verse ha cuando los mozos son livianos y los maestros son viciosos. Y así dice un sabio, que no puede perecer la república, en la cual los pobres alcanzan justicia de los ricos, hay peso y medida en los mantenimientos y sobre todo hay maestros virtuosos y honestos, porque imposible es, que siendo el maestro disoluto; sea el discípulo recogido y casto, que sean moderados en sus palabras y muy resolutos en sus sentencias, de tal manera que a sus discípulos muestren a hablar poco y oír mucho, que sean en las escrituras divinas y humanas muy vistos, y leídos porque lo que dijeren de palabra los muestren en los libros."

Le cedo a Agustín de Rojas la palabra de despedida:

Tengo dichas tantas loas,
he compuesto tantos casos
de sucesos fabulosos,
ficciones, burlas, engaños,
alabanzas, vituperios,
enigmas y cuentos varios,
que ya no sé qué me diga

Jerónimo Merola y el deber moral de ser inteligente

Encuentro en un libro más que interesante, la República original sacada del cuerpo humano,  del médico de Balaguer  Jerónimo Merola una defensa indirecta del deber moral de ser inteligente que me apresuro a recoger en mis fichas. Dice así:

"Porque aunque es verdad que con ciencia y saber puede un hombre ser malo. Es también verdad que sin el saber y ciencia, no pude ser en ninguna manera bueno. Porque obrar bien sin tener conocimiento de la obra, y del subjecto della, no puede ser sino a caso, y semejantes obras no pueden ser de algún merecimiento: pues no proceden de voluntad determinada"



viernes, 26 de mayo de 2017

En la Feria del Libro

Esta mañana, dos momentos de la Feria del libro:


Un momento con Jordi Nadal


y un momento real

Sin embargo no he podido saludar a Javier Sánchez Menéndez, a pesar de que he navegado hasta la Isla de Siltolá.


Macarronini I

Tras dos días en Madrid, vuelvo a las rutinas, cada vez más queridas. Tras la cena, me alejo de la televisión, me siento en mi sofa y abro La hora de España, de Joaquín Navasal, Conde de Abárzuza. Me encuentro con esto:


"Con gran regocijo del público madrileño. a los pocos días de elegido don Amadeo, se representaba en los teatros de la Villa y Corte una pieza burlesca titulada "Macarronini I", en la que se hacía toda clase de alusiones al nuevo monarca".

miércoles, 24 de mayo de 2017

En casa seguimos con Rolin

Mi mujer está terminando de leer El meteorólogo, así que Rolin sigue con nosotros. Mientras me comenta algunas de las páginas más intensas del libro, se me ocurre que la música de fondo que yo pondría a estas páginas es Melancolía, de Jean Sibelius. Creo que Rolin estaría de acuerdo.

Merece la pena dedicar unos minutos a esta grabación. Las imágenes son de un kitsch empalagoso, pero pasen de ellas y pongan la atención exclusivamente en la música -si les apetece, claro.

Peter Lawler, Rest in Peace

He even jokingly referred to himself as a “reformed Straussian.”

martes, 23 de mayo de 2017

Con Olivier Rolin



Así empieza esta historia

En diciembre de 2015, cuando estaba escribiendo El cielo prometido, mi amiga B. me envió un libro que leí más que de un tirón, de un desgarro, Le météorologue, de Olivier Rolin. Escribí inmediatamente un artículo para el diario ARA (2-1-2016) que fue el primero que apareció en España sobre este libro. Hace pocas semanas, B. volvió a dar en la diana con otro regalo, la biografía de Evguenia Iaroslavskaia-Markon, citada varias veces en El meteorólogo y cuyo prólogo es de Olivier Rolin. Entenderán que cuando el editor Luis Solano me pidió que presentara a Rolin en Barcelona, dijera inmediatamente que sí.

Ayer comí con Luis y Olivier. Acudí al restaurante bastante intrigado por ver qué tipo de persona sería el francés y si me resultaría fácil hablar con él. Me resultó muy fácil. Por supuesto, lo primero que hice fue recordar a B. Por la tarde, en La Central del Raval mantuvimos un diálogo fluido que creo que resultó interesante y ameno para los asistentes. Intentaré hacer un resumen de todo lo tratado.

Las historias no caen del cielo

“Las historia no caen del cielo ni de las nubes”, ha confesado alguna vez Rolin. Un libro puede comenzar a germinar antes de que el escritor sea consciente de que lo lleva con él. Esto es lo que ocurrió con El meteorólogo.

En abril del 2010, Rolin viajó hasta una remota isla del mar Blanco, la isla Solovki, atraído por su belleza, que había descubierto en unas fotos. No es éste un lugar cualquiera. A partir de 1923 había albergado el primer campo de concentración soviético, que, a diferencia de los otros, fue reivindicado inicialmente por el régimen comunista. Poseía una gran biblioteca que en 1934 llegó a tener 30.000 volúmenes.

Una vez en la isla, Rolin se encontró con las fotos de algunos detenidos, entre ellos con la de Aleksei Feodósievich Vagengheim y la de Evguenia Iaroslavskaia-Markon, pero lo que le interesaba en ese momento era el destino de la biblioteca del campo, que parecía haber desaparecido.

Regresó a la isla el 2012 para rodar un documental titulado “Solovki. La bibliothèque disparue”. Se volvió a fijar en la foto de Aleksei y, sobre todo, en las cartas que le escribió a su hija Eleonora, que aún no había cumplido 4 años. En ellas le dibujaba plantas y con la ayuda de sus formas naturales le enseñaba los rudimentos de la aritmética y la geometría. Cuando leí el libro lo entendí en primer lugar como un libro de pedagogía. Hoy pienso que estas cartas son un intento desesperado de Alexei por mostrarle a su hija un orden: por apostar por el orden natural y matemático, por el sentido que habían arrancado de sus vidas.

Del documental me impactaron dos frases de dos entrevistados. La primera es de un tal Piotr Leonov, que, rememorando el pasado soviético, exclama “Creo que hemos perdido la esencia del dolor.” La segunda, es de una anciana llamada Anastasia. Cuando Olivier le pregunta “¿El miedo está aún presente?”, responde: “¡Hasta el final de la vida!”. Esta impregnación imborrable del miedo Rolin la lleva al El meteorólogo con dos citas, una de Julius Margolin y, la otra, de Nadezhna Mandelstam. “La URSS me ha enseñado a tener miedo al hombre”, dice Margolin. “De todo lo que hemos conocido, lo fundamental y más tremendo es el miedo,” dice Mandelstam.

Aleksei Feodósievich Vagengheim

En1930, Aleksei “reside en Moscú donde acaban de nombrarlo director del novísimo Servicio Hidrometeorológico Unificado de la URSS. Es miembro del Partido.” Su “especialidad eran las nubes” y “se había propuesto hacer un catastro de las aguas, otro de los vientos y otro del sol” porque “también en el cielo se edifica el socialismo”. Fue detenido la “noche del ocho de enero de 1934” acusado de “sabotear la lucha contra la sequía desorganizando la red de observatorios y falsificando sus previsiones” y de fabricar “previsiones falseadas”. En junio llegó a la isla Solovki, donde comenzó a trabajar en la biblioteca junto a Pavel Florenski, un matemático de la discontinuidad al que Rolin cita tres veces. Jean-Michel Kantor, habla de él en El nombre del infinito, donde cuenta, entre otras muchas cosas, que un miembro de la KGB le dijo en un interrogatorio: “Nosotros no podemos comportarnos como el gobierno zarista y castigar a la gente por un delito cometido. Nosotros tenemos que anticiparnos.” 

A finales de octubre de 1937 salieron 1.117 detenidos de la isla, entre ellos Alexei y Pavel Florenski. A partir de ese momento se pierde su rastro durante sesenta años. El último regalo que Alexei le envió a su mujer fue un retrato de Stalin hecho con piedrecitas.

Lo sorprendente de este hombre es que nunca parece perder la fe en el Partido. Es una especie de Santo Job comunista. Escribe varias cartas a Stalin, a Kalinin, Dimítrov, Yezhov… sin obtener respuesta. No por ello deja de hacer mosaicos de Stalin y de resaltar que “mi confianza en el poder soviético sigue incólume”. No era un hombre admirable, dice Rolin, “y tal vez sea eso lo más interesante, es un tipo medio, un comunista que no se hace preguntas”. “Sentimos un poco de vergüenza por él. Nos hubiera gustado que hubiera sido más lúcido, más rebelde”. En tres ocasiones contrapone su docilidad a la rebeldía e inflexibilidad de Yevguénia Yaroslávskaya-Markon.

En una entrevista Rolin recuerda que para Dostoievski, don Quijote es el personaje más grande de la literatura porque es al mismo tiempo bueno y ridículo. ¿No es este también el caso de Aleksei?

El caos 

Por 2 veces cita Rolin a Macbeth: “La vida es un cuento contado por un idiota, lleno de ruido y de furia, que no tiene ningún sentido.” Esta idea está presente en cada página del libro, resaltando la sustitución del entusiasmo revolucionario inicial por el terror como motor de la vida soviética. Incluso Aleksei se ve obligado a reconocerlo en un par de ocasiones: “No consigo conciliar en mi cabeza el bolchevismo y este absoluto sinsentido”; “tengo la impresión de que todo esto no es sino una insoportable pesadilla”.


Olivier Rolin

Visitando en San Petersburgo la sede de una asociación que pretende preservar la memoria de las víctimas, Rolin confiesa que le “recuerda a los locales políticos que conocí en otros tiempos y en los que nos dedicábamos a causas menos confesables”.

¿Qué causas son estas?

Rolin fue en los años posteriores al 68, uno de los líderes de la "Gauche Prolétarienne" y, en concreto, el responsable de su brazo armado, autoproclamado “Nouvelle Résistance populaire”. 

Tras la disolución de este grupo, en 1973, Rolin atravesó una zona de descompresión de la que salió 7 años después, el día en que se preguntó por qué no comprar un libro. Ese libro fue Voyage au but de la nuit. Rolin se lo comentó a Benny Lévy (uno de los fundadores de GP, secretario personal de Sartre, que pasará de Mao a Moisés gracias a Levinas), que le reprochó su actitud. No recuerda qué le dijo exactamente, pero me asegura que fue el único miembro de la dirección de Gauche Prolétarienne al que Levy no obligó a pasar por interminables sesiones de autocrítica (sesiones en las que se debían confesar todos los pecadillos pequeñoburgueses que el militante llevaba adheridos a su conducta).

Así pues, Rolin, pasó de Marx a Céline al mismo tiempo que aceptaba que es mejor tener razón con Aron que estar equivocado con Sartre.

Aragon, a quien cita en El meteorólogo, declaró que “L'Histoire a rendu l'enthousiasme amer”. El reconocimiento de esta amargura es lo que empujó a Irving Kristol a confesar que un neoconservador es un izquierdista asaltado por la realidad. Rolin me reconoce que es un modesto neoconservador a la francesa. Ha colaborado –“pero sólo 3 veces”, me recalca- con la revista “Le Meilleur des Mondes”. Esto puede aceptarlo, pero no que lo acusen “de haber pasado del maoísmo al sarkozismo”. 

El espacio

“¿Qué es lo que me interesa de ese país Rusia, que tan poco se esfuerza por ser amable y que, por lo demás, no seduce a nadie?”. Ha viajado a Rusia más de treinta veces. “Incluso pasé dos semanas en un poblacho del Gran Norte siberiano en compañía de un desenterrador de mamuts". Me añade que este hombre estaba convencido de que las aves que veía emigrar hacia el sur hablaban entre ellas en español, por lo que aprendió nuestra lengua con la intención de entenderlas. Gracias a ello podía hablar con Rolin. 

Rolin ha reconocido en repetidas ocasiones que se deja atrapar por “el vértigo del espacio” ruso, por “la fascinación por Rusia y la inmensidad siberiana”, que también es “el espacio de aquellos innumerables muertos”. Cada elemento del paisaje puede ser una tumba. Se ha dicho de él que tiene “l’âme un peu slave”. “Sí, por la melancolía”, me reconoce.

En una entrevista que le hicieron en el programa “Un dimanche à la Bibliothèque” (3-XI-2016) sostuvo que “viaja con la esperanza irracional de que alguien te espere allá lejos”. En una conferencia titulada “S’eloigner” (15-8-2015) admite que pasa “mucho tiempo en los caminos del mundo” y que “cuanto más estamos en el extranjero más cerca estamos de revelarnos esa verdad escondida en nosotros mismos”: “Algo, quizás, nos espera”. Siente incluso que la única época de su vida en la que se sintió verdaderamente en casa fue durante su militancia en la Gauche Prolétarienne y, sin embargo, hoy no se siente en absoluto orgulloso de aquella casa.

“Pero tienes casa fija en París”, le digo. Me contesta con una carcajada.

Tiene también un barco, llamado “Malin 3”, que Jake Birkin le ayudo a pintar.

Jane Birkin

Rolin conoció a Jane Birkin en Sarajevo durante el sitio de la ciudad. En el avión de regreso, Jane viajaba junto a un médico con el cual hablaba vivamente. Rolin le hizo llegar una nota en la que había escrito: “¿Qué le cuentas a ese pesado?” (en realidad la palabra que empleó era más fuerte: “connard”).

Birkin ha declarado: “No he tenido nunca un amigo más leal”.

sábado, 20 de mayo de 2017

Oración de un perro en una pared del Albaicín


Oh Señor de las criaturas, haz que el hombre, mi amo, sea fiel para otros hombres como lo soy para él.

Haz que ame su familia y sus hijos como yo les amo. Haz que honestamente guarde los bienes que tú has concedido como honestamente guardo yo los suyos.

Dale, Señor, una sonrisa fácil y espontánea, como fácil y espontáneo es el jugueteo de mi rabo. Conserva en él mi juventud de corazón y mi alegría de pensamientos.

Oh Señor de todas las criaturas, del mismo modo que yo soy siempre verdadero perro, haz que mi amo sea siempre verdadero hombre y recoja mis excrementos en la calle.

Nuestra Señora de la Lectura Lenta, 6

Me encontré en las calles de Granada con este cartel, que confirma que nuestras pasiones nos persiguen:


Zurbarán,  Virgen en meditación


La imagen remite inevitablemente a esta otra obra del mismo pintor:


Casa de Nazareth, 1630. Museum of Art (Cleveland)


Zurbarán tiene otra Virgen  lectora, esta Virgen Niña que me recuerda a La Virgen Niña dormida que me envió Armando Pego.


Zurbarán, Virgen Niña (1632-33). Metropolitan Museum of Art, Nueva York. 
Y, de una cosa a otra, llego hasta Murillo:


Dicen que esta Santa Ana enseñando a leer a la Virgen (Museo del Prado), no gustó nada a los entendidos, pero que el pueblo de Sevilla se encariñó con ella. A mi, Murillo me parece un extraordinario pintor y me alegra coincidir en esto con el pueblo sevillano. De aquí podríamos pasar a Rubens y a otros pintores que trataron este tema, pero prefiero limitarme a recoger las imágenes de Nuestra Señora de la Lectura Lenta que me salgan al paso en el orden que el azar decida. 



Dándole los últimos retoques

Saldrá en septiembre: