sábado, 8 de abril de 2017

Para pensar


8 comentarios:

  1. Normal que los ricos crean que todo lo que logran es gracias a sí mismos y que no importan las conexiones para todo, desde colocar al niño hasta saber a qué médico ir si tienes un problema. Y normal también que los pobres sepan que las buenas conexiones y tener dinero de partida ayuda más que mucho a ser rico. Más que trabajar mucho.

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  2. Me gustaría conocer su lectura del gráfico. Daría para una nueva entrada en la bitácora.

    La encuesta no dice si la población es mundial, estadounidense o de dónde. Tampoco define qué rango da persona rica, de clase media o pobre.

    Además de una imprecisión excesiva, me temo que la lectura de los datos que da el propio gráfico es engañosa.

    La clase media piensa que las conexiones con la gente adecuada son tan importantes (o casi: 32% frente a 33%) como la formación.

    Me temo que puedo disentir de su opinión (realmente, no la conocemos, de ahí la posibilidad). Las personas no advertimos qué necesitamos hasta que nos hace falta.

    Supongamos que necesita algo de un servicio administrativo, lo que sea. ¿Es igual tener que ir sin más a que le informe quien le toque en gracia de qué tiene que hacer para conseguirlo o conocer a alguien de dentro y que le dé las cosas trilladas? No hablo de corrupción. Incluso aunque tuviese que exigir, la persona sin conocimientos ni siquiera sabría qué.

    Otra perspectiva. No dudo que, con mejoras, la asistencia sanitaria en España funciona bien. Vamos a darlo por supuesto. Ahora, la medida real de esa asistencia es la que se le da (disculpe la expresión) al paria social. A esa persona que no tiene a nadie dentro y que tendrá que tragar (sin saberlo, o a veces incluso teniendo que callar) todos los tratos preferenciales que den al resto de personas conocidas.

    Con esto último, tengo un ejemplo cercano. Una amiga pidió explicaciones de la enfermedad que aquejaba al familiar mayor que acompañaba. Le contaron que realmente la situación era mucho mejor de lo que parecía. No le engañaron, no se trata de eso. Sencillamente permitieron a la persona y a su familia que entendiese qué estaba pasando.

    La persona que no tiene a nadie (a veces, ni siquiera para que le acompañen al médico) ni siquiera sabrá si puede pedir que le expliquen algo. Ya no es la mínima humanidad en el trato, sino que el propio sistema no engulla a las personas sin siquiera advertirlo.

    Por último, ¿no cree que la formación da ciertas conexiones? ¿O cree que el personal de limpieza del último lugar donde trabajó tiene las mismas conexiones que usted? No me entienda mal, sus conexiones son perfectamente legítimas. Lo único es que hay gente que lo tiene mucho más difícil por no tenerlas.

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  3. Pablo, efectivamente, la ambigüedad con que están presentados los datos nos obliga a ser prudentes a la hora de establecer conclusiones.
    El artículo original está aquí:

    http://www.vizwiz.com/2017/03/secret-of-success.html

    De vez en cuando aparecen artículos (no me atrevo a llamaros estudios) sobre esta cuestión. Algunos ejemplos:

    http://www.huffingtonpost.com/eric-zuesse/studies-find-that-conserv_b_4558541.html

    http://www.businessinsider.com/ways-rich-people-think-differently-2014-5

    http://www.realsuccess.net/21-ways-rich-people-think-differently-than-average-people/

    A pesar de que los datos hay que tomarlos cum grano salis, la cuestión que subyace a los mismos me parece importante. Ya Adam Smith sugería que existían dos morales diferentes entre lo que él llamaba "the people of fashion" y la gente corriente. Yo también lo creo. Pero no me atrevo a ir más allá por miedo a caer en el estereotipo.

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  4. Creo que un sistema social razonable debe ser aquél que ofrezca igualdad de oportunidades.

    En la vida, me temo que a quienes les va bien sólo las tienen que aprovechar. Las clases medias quizá las tengan que labrar. Y quienes no tienen nada, primero tienen que crearlas.

    El sistema debe dar igualdad de oportunidades a todo el mundo. Eso es lo que hay que conseguir.

    Por supuesto, los estereotipos son un peligro. Lo que pasa es que nos cuesta entender carencias ajenas cuando no son propias.

    Por ejemplo, si el dinero no es un problema (o una limitación), puedo plantearme invertirlo de maneras arriesgadas. Si lo es, primero tengo que buscarlo. En el caso de que pueda dedicarme a conseguir financiación.

    En You Can’t Be Neutral on a Moving Train, Howard Zinn cuenta una frase que escuchó a una alumna al principio de su profesión docente en un college femenino. Su madre se la dijo cuando era pequeña:

    Remember, you’ve got two strikes against you; you’re colored, and you’re a woman; one more strike and you’re out–so be careful.

    Lo relata el propio Zinn en 1960 (aquí). El mundo ha cambiado mucho, pero creo que tanto después de 2008.

    No es sólo que haya gente que tiene una situación de partida mucho más compleja que la del resto (por decirlo suavemente). Es que el propio sistema se encarga con todo su peso de que esta situación no cambie con facilidad.

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    1. A mi me interesa especialmente la relación que pueda existir entre los resultados escolares y los valores asociados al conocimiento. He seguido con mucho interés diferentes estudios realizados tanto en los Estados Unidos como en Europa. Parece que, efectivamente, el éxito suele estar asociado a una valoración positiva del esfuerzo. Los orientales parecen creer que no existe ninguna situación, por mala que sea, que no se pueda mejorar aumentando el esfuerzo. Por el contrario el fracaso parece ir asociado a una cierta desmoralización ante la dificultad de una asignatura (matemáticas, física) o a factores coyunturales (cómo le caigas al profesor, etc.). Un estudio reciente señala que las diferencias entre Suecia y Singapur se explican por la diferente percepción del valor del esfuerzo. Podemos ver algo semejante entre los chicanos y los negros en los Estados Unidos, los jamaicanos en Inglaterra, etc.
      Esta es la razón que me ha llevado a recoger estos datos.
      Tiendo a pensar que la percepción del valor del esfuerzo de una u otra manera depende más de factores culturales que estrictamente económicos.

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  5. Respecto al valor del esfuerzo y del trabajo en el futuro, creo que es interesante echar un vistazo a esto: https://www.amazon.es/riqueza-los-humanos-trabajo-siglo-ebook/dp/B06XGPTRPJ/ref=sr_1_1?ie=UTF8&qid=1491770598&sr=8-1&keywords=el+trabajo+en+el+siglo+XXI
    Saludos cordiales.

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  6. Gráfico muy sugerente. No olvidar que pregunta sobre creencias, no sobre hechos. Y el autor, ¿es rico, pobre, clase media...?

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  7. http://thewireless.co.nz/articles/the-pencilsword-on-a-plate

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Una carta de John Dewey